OTRA DIMENSIÓN
Atendiendo a tu interior,
te aíslas de lo externo.
Te haces consciente de tus sensaciones,
manteniendo una conversación muda con tu otro yo.
La idea la pensé en abril del dos mil dieciocho, pero hasta febrero del dos mil veintiuno no encontré la manera de escenificarlo.
Estos casi tres años que tarde en comenzar a pintarlo, fueron años de aprendizaje hacia la paz interior. Sigo por ese camino, con la seguridad de no querer abandonarlo.
Para unir ambos lienzos, utilicé madera. La madera simboliza vida llena de armonía y la cuerda que lo bordea, te guía con su claridad hacia el equilibrio del espíritu.
En este trayecto están prohibidas las prisas. Se va avanzando poco a poco, día a día.
Lo único imprescindible es la constancia y el compromiso
Te centras en tu respiración y con cada inhalación y exhalación vas conectando con los secretos de tu Alma.
Simplemente dejando que fluya la respiración, conectamos con nuestro yo interior.
Cuerpo relajado y ojos cerrados, diriges tus pensamientos hacía un punto imaginario del horizonte, en donde lo negativo se irá evaporando.
El silencio se hace el dueño del momento, quitando valor al tiempo.
El camino deja de verse borroso
si el espíritu esta en calma.





