60. Vulnerabilidad escondida


VULNERABILIDAD ESCONDIDA

Lo que digo, no es real,
lo que pienso lo arrincono y
lo que siento lo ignoro.
Vivimos sin ser como somos.



Este cuadro lo empecé en enero del dos mil veintitrés y he necesitado, dos meses para finalizarlo.
Esta pintado en acrílico y las rayas con rotulador grueso permanente. Para darle el relieve, he utilizado hoja de dibujo para acuarela, tamaño A3 de trescientos cincuenta grs.


Cuando nacemos, lloramos y reímos libremente. Nos mostramos como somos, sin maquillarlo. Nuestra esencia está intacta, virgen y sin retoques.



Fuimos creciendo y durante el trayecto, nos instruyeron para exiliar todo lo que nos pudiera mostrar débiles. Debíamos manifestar lo fuertes y competentes que éramos, aunque solo fuera una apariencia, porque la realidad era otra, ya que la puerta de los miedos y las inseguridades siempre se quedaba entre abierta.
Había que utilizar todo lo que estuviera a nuestro alcance, para no hacer visible ninguna debilidad, por ello la puerta tenia que cerrarse del todo y mantenerla cerrada siempre, con mil cerrojos, covencid@s que de esa forma alcanzaríamos el objetivo  ... ser perfect@s a ojos de los demás.


Andábamos por la vida segur@s de que estábamos haciendo lo correcto, porque era lo que tocaba, ya que todo el mundo actuaba así y la prioridad se dirigía a no ser tachado@ como alguien endeble.

Las hojas del calendario pasaron, sumando años y aunque fuimos capeando las tormentas, fue absolutamente imposible esquivar ese día, en el que al pasar por delante de un espejo, nos sorprendemos y asustamos al NO reconocernos ... 


¿Quién es esa persona que me mira a través del espejo?


Nuestra esencia ha quedado sepultada en una trama ficticia de lo que realmente somos. 
Lo que hablamos, no liga con lo que pensamos y menos con lo que sentimos. 
En nuestra andadura, fuimos consolidando un entramado de creencias, que nos sirvió para crear un personaje capaz de transmitir seguridad y aplomo ante cualquier circunstancia. 



Parece inofensivo alejarse cada vez más de nuestro yo verdadero y obviar los hechos, de que esa lejanía, nos dirige irrefutablemente, a que se haga crónica esa insatisfacción y angustia que nos estruja por dentro casi a diario.
Dejemos de hacernos los despistad@s, por supuesto que lo sabemos, sabemos que la única manera de sentirse bien por dentro, obligatoriamente pasa por aceptarnos sin juzgarnos.
yo, ya lo he hecho!! 

¿y tú? ...

No importa que la vida sea de colores
si te alejas de ti, solo veras oscuridad.